El reto
La sala no aprovechaba correctamente su superficie: las actividades se mezclaban, la circulación era incómoda y no existían áreas claramente definidas.
La solución
La diferencia fue entender cómo la familia vive el espacio y diseñarlo a favor de su rutina. Se crearon zonas de descanso, convivencia y entretenimiento, integrando almacenamiento sin reducir visualmente el ambiente.
Desliza para ver el antes y el después.




